ARONOFSKY Darren (1969-_)

Requiem for a Dream (Réquiem por un sueño) (2000: 8.0)

1) La libertad. Saber cómo y dónde saltarse las barreras. Y por qué: para que triunfe, fuera de la realidad, la realidad. Para que la forma no sea un envoltorio sino la creadora del significado. La forma es la realidad del cine, si es que el cine es real. En fin, hablamos de Godard.

2) Memento y Donnie Darko son guiones pasados a película. Requiem for a Dream y Pi son imágenes de visiones, visiones de sueños, sueños de imágenes. No son filmes escritos sino diseños originales. Ejercicios ambiciosos: hablamos de la imposibilidad de la omnipotencia, autor.

3) David Lynch: la América estancada, ultra-avanzada y perdida. Los fantasmas de las salas oscuras, las escaleras mugrientas, las luces intermitentes, veinticuatro ocasos por segundo, esa América que marca el ritmo y es para todo y para todos la primera y la última de la clase.

4) Generaciones, abismos: mundos opuestos; las edades ahora no son años sino universos de percepción. Pero los extremos se tocan, se unen en su malestar e insatisfacción. Las drogas: qué son. Nos hacen pasar el tiempo para no estar en este tiempo ni en este espacio. La tele, las pastillas, los pinchazos, vivir fuera de uno y pensarse paraísos. Y está el cine.

5) Mundos íntimos, adicciones, soledades: captadas en imágenes irreales. Personajes y creadores influidos y creados por la Imagen. Y el espectador. Su poder, su capacidad creadora: de la Imagen. No hay ya saberes tradicionales (o no se confía en ellos), sino alucinaciones, inhumanidades, paranoias, huidas de nosotros mismos: creadores, personajes, espectadores. Este espectador.

6) La degradación de algunos individuos y de algunos mundos recogida por Aronofsky como Forma coral de significantes que quizá poco significan. La degradación quizá de algunos cines y de sus espectadores. Que son y somos individuos. Degradados y seguro degradantes. Empezando por aquí.