McCAREY Leo (1898-1969)

The Awful Truth (La pícara puritana) (1937: 8.5)

1) The Awful Truth: una pareja de la alta sociedad decide divorciarse. Pleitean por la custodia del perro. Ella se entiende con un rico de pueblo y él con una chica de la aristocracia. Simulaciones: juegan, se hacen los duros, se entretienen con sus parejas temporales, se reconcilian.

2) Simulaciones, malentendidos. Comedias extravagantes que dirigió McCarey mientras mi joven abuelo luchaba en la Guerra Civil y mi joven abuela esperaba en el pueblín. Qué vidas, qué contrastes.

3) “…la materia básica del cine de McCarey es el actor y el personaje, más que la historia...” Miguel Marías: Leo McCarey.

4) The Awful Truth se pasa en un santiamén: su ritmo fluido no reside en que se trate de una “buena historia”. La historia es casi una excusa. Siempre vemos a Cary Grant e Irene Dunne pero sus miradas, movimientos y frases irónicas nos hablan de otra realidad que no estamos viendo pero sí sospechando, más aún, viviendo con ellos y “tras” ellos.

5) Es cada plano un disimulo cómico o agridulce. Mientras ellos nos regalan sus maneras de pasar la vida, el espectador sabe que se quieren y que terminarán juntos, “verdad” que nos regala McCarey con imágenes de cariñosos gestos, complicidad dentro del plano, elegancia sin rebuscar.

6) Las escenas parecen acortadas a propósito para que nada termine nunca del todo, para que el espectador imagine, no se acomode, trabaje: se exponga. Un año antes McCarey no se había encontrado a sí mismo.

7) Exponerse es un verbo importante: aquellos que no lo intentan, que se hacen los interesantes o tienen pretensiones salen castigados por McCarey. Uno ha de ser lo que es. Es un axioma moral pasado por risas.