CORMAN Roger (1926-_)

The Little Shop of Horrors (La tienda de los horrores) (1960: 9.0)

1) Es La tienda de los horrores una floristería en la que un empleado humilde y tímido descubre que un raro ejemplar de planta se desarrolla en proporciones monstruosas si se alimenta con sangre y carne humanas.

2) La planta también habla: “¡aliméntame!”, pide desesperada. El chico la alimenta con cadáveres fortuitos y la planta crece a lo bestia. El empleado y su planta se convierten en la atracción del barrio.

3) ¡1960! Corman rodaba en dos días. La conexión entre escenas es inusitada y gamberra. Las situaciones son de locura generalizada. Los personajes son histéricos, ridículos, sádicos, masoquistas y come-flores.

4) Comedia negra o excéntrica metáfora del Hollywood que necesita sangre para crecer y desarrollarse. Quizá Corman, independiente total, lo viera con claridad en su momento. También profetiza una sociedad avara, atolondrada, demente… En clave barata, descuidada, paródica.

5) Modelo anti-Hollywood, The Little Shop of Horrors es (con The Night of the Hunter, Eraserhead e últimamente Aronofsky) otro serio aviso del reguero de muertos, al menos morales, que la industria de los sueños está dejando detrás suya mientras se convierte en engendro de pesadilla.

6) El creador de la voraz planta al final se introduce en su propia creación cuchillo en mano... Es víctima y alimento. Aparte de metáforas, filmes libérrimos como éste son un respiro contra adaptaciones fastuosas, virtualidades, sátiras reiterativas y humores enfáticos.

7) ¡Un alivio! La necesidad hace virtud, la improvisación vence al guión, la rapidez de la tentativa compone ráfagas a lo Godard y se detecta el carácter bufonesco de un Tourneur… ¡Y el mismo año de The Little Shop of Horrors Corman adaptó a Poe! Y es que, el que dice que no tiene tiempo es porque no se lo curra...