EASTWOOD Clint (1930-_)

Million Dollar Baby (Million Dollar Baby) (2004: 9.5)

1) Termina la película y tengo el estómago encogido. No me apetece hablar con nadie, eso de intercambiar opiniones tras el cine que puede a uno ponerle de un humor de perros. Me es imposible fiarme del gusto de personas que se queden impasibles o poco afectadas tras ver Million Dollar Baby. Termina la película: pero no debería terminar nunca. Porque la obra maestra auténtica nos afecta y transforma. Y después actuamos.

2) Cine moral. Político. Mientras Tarantino y sus locos seguidores diseñan el cine apolítico (amamantado por las publicaciones de académica testosterona e híbridos de fenomenología y sensacionalismo), el anciano Eastwood toca todos los temas que una obra de arte puede tocar. Clint hiere y acaricia.

3) Y lo hace desde la sombra que se cierne y la luz intermitente, desde la ciénaga del fracaso, la miseria de la camarera perpetua, la familia de clase trabajadora que pierde sus valores en Disneyworld. Lo hace desde la fe en la superación, con el fin de salir del anonimato y de la mugre, contra los genes.

4) Eastwood le dedica un monumento al cine cuando el cine, en un momento brillante, anda algo desbordado. Y un monumento a la ficción, al contar clásico, a la amistad masculina profunda y tímida (a Hawks). Un tributo a la profesionalidad, a luchar por lo que uno quiere. Un homenaje a los seres buenos que intentan escapar de sus atolladeros personales y sociales; a las mujeres.

5) Eastwood hace y dice todo esto y mucho más. Porque mientras tributa y homenajea, muestra un mundo corrompido, afligido y feroz.

6) Una América dejada de la mano de Dios, un Dios inmisericorde. ¿Dios?

7) Unas existencias atadas a condicionamientos familiares, sociales, físicos, mentales que limitan la libertad, que crean el mundo tal cual es, tan difícil de cambiar. Parece que sólo cabe buscar un refugio. Y un refugio es Clint.

8) Concluir, sin más, que Eastwood es un conservador o un machista sería como decir que Almodóvar es un liberal o un feminista… Están las películas.

9) La declaración de amor de Eastwood a la fantástica Hillary Swank con la palabra en gaélico que se revela al final no tiene parangón en mi historia del cine. El hombre fuerte se descompone, se libera, se muestra. Para la mujer es tarde, es tarde para ambos. Cine de la emoción y del real lamento.