MAYO Archie (1891-1968)

Angel on My Shoulder (El diablo y yo) (1946: 7.5)

1) En It’s a Wonderful Life un ángel le mostró a James Stewart que una persona se lo debe pensar dos veces antes de quitarse la vida pues, lo crea o no, su existencia merece la pena: cada cual influye en los que le rodean hasta un punto inconmensurable. El mundo podría ser peor sin nosotros. Qué bello es vivir es tenebrosa pero su mensaje es humanista.

2) En Angel on My Shoulder el diablo sube a la Tierra con Paul Muni, que había ido al infierno por gángster. Muni vencerá, a costa de volver al infierno, las tácticas malévolas del demonio, empeñado en influir en los asuntos de nuestro planeta obligando al finado gángster a encarnar la figura de un gobernador bondadoso y conservador. Mensaje político.

3) Archie Mayo realiza su film con la sombra de Capra. Se inventa un demonio cínico y relajado (Claude Rains), y construye un personaje de ángel, pero éste humano y femenino (Anne Baxter), que es la mujer perfecta.

4) El diablo y yo es, a la par que un original film con mezcla de expresionismo, comedia y cine negro, una fábula política y didáctica. Contra el carpe-diem, contra el liberalismo y contra el comunismo, que tras la 2ª Guerra Mundial se había convertido en bruja.

5) Atención: Muni, en su segunda vida en nuestro planeta, comprende que un hombre puede obrar bien, encontrar a una mujer maravillosa, conseguir una bonita casa y engendrar hijos. ¡Hay que tener un objetivo, hombre!

6) Es triste el final. No hay segundas oportunidades, lo que en la vida ocurrió ni en el Cielo ni en el Infierno va a arreglarse. Vivimos una vez.

7) Esta verdad, que a unos les lleva al mentado “carpe diem”, a otros les empuja al trabajo, a la virtud. O, por desgracia, a la caza de brujas.

8) El mensaje ético-político del film de A. Mayo sigue latente. Pero no es fácil distinguir quiénes son hoy los ángeles y los demonios, premisa que sí aparecía diez años antes en la estupenda y compleja The Petrified Forest.