STURGES John (1911-1992)

The Great Escape (La gran evasión) (1963: 8.5)

1) The Great Escape es una de esas películas “antiguas” o “clásicas”, si se prefiere, que siguen contando hoy con un ávido público masculino.

2) Por su frescura y humor, por sus trucos de guión tan conseguidos, por su “coolness”, porque Steve McQueen es de los actores-fetiche que mejor han sobrevivido al paso de modas, movidas y estereotipos.

3) Porque carece de un autor excesivamente entrometido o consciente de su labor como autor. Hay grandes producciones superficiales como The Great Escape que ganan con esta ausencia de enjundia.

4) Se enmarca esta película de 1963 en los caros filmes-espectáculo que D. Lean, F. Zinnemann o F. J. Schaffner eran tan capaces de realizar. Tendían a combinar una meticulosa labor de guión, fotografía y decorados, con la contratación de los actores famosos del momento, el uso de una banda sonora pegadiza (¡E. Bernstein!) y la conmemoración ligera pero emotiva (¡y distorsionada!) de algún episodio histórico. Bélico, por ejemplo.

5) The Great Escape es demasiado larga, sin gran focalización en un personaje. No tiene momentos para la poesía, la profundidad. En su carácter coral, en el campo de prisioneros en territorio nazi, encuentra su su razón de ser. Pero de ese conjunto o reparto sobresale Steve McQueen.

6) La imagen de McQueen en moto por los campos verdes, o intentando escapar una y otra vez, o volviendo a la celda; su mirada y andares de tipo atrevido, imprevisible, más allá del calor o el frío, rebotando la pelota de béisbol contra la pared de la prisión…

7) Esta imagen es la que hoy es tan moderna, refrescante e imitada.

8) ¡Sobria caracterización! Mucha acción, pocas palabras. Intentar la huida mil veces. Valiente negación del sentido común: un espíritu irredento opuesto, por ejemplo, a los personajes que ahora calcula Soderbergh. Sin historia ni Historia, y pese a banales guiños de regocijo, al artista Soderbergh le falta la humilde grandeza del artesano Sturges.