ASSAYAS Olivier (1955-_)

Demonlover (Demonlover) (2002: 8.0)

1) Demonlover es una moderna obra audiovisual sobre el universo moderno y poco humano que hemos ido fundando, que nos hemos ido ganando, que una minoría empresarial ha ido instituyendo porque favorece sus intereses:

2) Han ido imponiendo ese mundo a todo el mundo. Se enriquecen vendiendo cualquier cosa, lo que importa es que goce de un público; y el público se crea.

3) En Demonlover un ejecutivo agresivo habla de “la oferta y la demanda”. Los juegos y páginas web de temas extremos (pornografía y tortura), además de la más políticamente incorrecta pornografía infantil (pedofilia, etc.) son artículos de enorme aceptación en los EEUU y Japón, también en Europa.

4) Assayas realiza un diseño de producción acorde al tema: elegante, glacial y mortal, en palabras de L’Express que leo en la contraportada del DVD.

5) Análisis-ficción a lo Houellebecq. Un síntoma que The Apartment ya ponía sobre la mesa en 1960 con crudeza y distinción. Wilder y Houellebecq añaden benevolencia. El primero con el fracasado protagonista, con quien simpatizamos (pierde sus escrúpulos por miedo, para ascender en la escala social). El segundo con un romanticismo porno-sentimental y temeroso.

6) En Demonlover no hay identificación humana, pero sí identificación estética. Una “coolness” muy “business” de unos humanos “humanoides” pertenecientes a opulentas multinacionales, con su velocidad y sus reglas:  el máximo beneficio, pisar a quien sea, el éxtasis del capitalismo extremo.

7) Cine francés opuesto al “shock” demagógico de G. Noe; cine analítico de pocas concesiones, así como el Amenábar de Tesis, a lo David Cronenberg…

8) Assayas es un versátil analista de relaciones: personales, emocionales. Frías en Demonlover, o cálidas como en Finales de agosto, principios de septiembre.