ARCAND Denys (1941-_)

Les invasions barbares (Las invasiones bárbaras) (2003: 8.5)

1) Tras ver Les invasions barbares navego por la Red española:

2) Un L. Ormaechea acusa al director de homenaje nostálgico a la burguesía culta de Francia, aquella que, más que querer cambiar el mundo, deseaba reivindicar su superioridad como élite progresista. Ideología decadente: al ver que sus valores no son seguidos por las generaciones capitalistas, estos adultos de cincuenta y tantos prefieren aprovecharse de las ventajas del nuevo mundo tecnológico, frío, puritano y competente, al mismo tiempo que despotrican del mismo. Cinismo, evidentemente. Canadiense o no.

3) Un P. Serrano celebra la inclusión del film entre los ganadores “extranjeros” en los Oscars, señalando la paradoja de que sea el dinero el que hace que los últimos días del protagonista del film sean más llevaderos. El director, mediante un personaje (Nathalie), defiende la cultura de Levi, Sartre, Cioran, etc., que está siendo barrida por las invasiones bárbaras: el conformismo, la ignorancia, una actitud acrítica; el dinero, el famoseo.

4) El film se mueve ambivalente entre ambas propuestas paradójicas.

5) Recuerdo que, del mismo año, es Mon père est ingénieur de Guédiguian, film radical, humanista, socialista, complejo, combativo. Otra cosa.

6) Les invasiones barbares: a) se apunta al cine francés de la orgullosa resistencia intelectual que no reniega de su sublime cultura, y b) se anuda a una actitud decadente: está “de vuelta” de casi todo, es así un film ideológicamente rendido, sabroso para los Oscars y los Césares franceses. Es un film de un calibre artístico directamente proporcional a su tono quejumbroso, admirablemente satisfecho de sí mismo: así, a mí me admira al mismo tiempo que me satisface.