CARNÉ Marcel (1909-1996)

Le quai des brumes (El muelle de las brumas) (1938: 8.0)

1) Cine sobre fracasados, lo sabemos desde el inicio. Película de atmósfera y de “realismo poético” de Carné. Esos hombres que no han triunfado o que tienen cosas que callar y se ocultan en una barraca al lado del mar. Una frontera. Un cine francés de frontera que se anuda a corrientes americanas.

2) En The Petrified Forest otros personajes perdidos intentaban encontrarse a sí mismos en una cabaña en el fin del mundo (otra frontera), y en Only Angels Have Wings otros hombres desafiaban la frontera entre la vida y la muerte, arrojados o locos, abocados a una muerte prematura.

3) Clouzot volvería a juntar a desesperados de la vida en otra cabaña y los lanzaría en pos del salario del miedo, el riesgo de perderlo todo, o es la vida.

4) Carné en Le quai des brumes realiza un film de explícita potencia lírica y claroscuros morales. La tregedia se cierne sobre el protagonista, Jean Gabin (el Bogart francés): fuerte, decidido aunque igualmente marcado por la pérdida pasada o futura. Un tipo que nunca se debería hacer ilusiones porque más dura será su caída. Pero no es posible no hacerse ilusiones.

5) Cine de amores imposibles y de felicidad impracticable. Porque la vulgaridad de un disparo es capaz de suprimir cualquier atisbo de amor y felicidad plausibles. Transformará una redención en decepción y tragedia. Ah, la maldad humana,  casi siempre es respuesta a frustraciones.

6) Carné controlaba insultante su quehacer, sabía cómo entretener a aquel público y al mismo tiempo regalar arte pictórico, sensual y romántico, entre la niebla, el mar y la desdicha. Cine de hombres, whisky y madrugada.