ORDUÑA Juan de (1900-1974)

Agustina de Aragón (Agustina de Aragón) (1950: 4.5)

1) Dos aspectos destacan cuando uno ve y oye Agustina de Aragón:

2) Primero: cito a V. Sánchez-Biosca en NO-DO, el tiempo y la memoria:

3) El franquismo concibió una España eterna, cuyo último zarpazo viril, postrera heroicidad -la Cruzada-, había consistido en rechazar cualquier cambio y en encontrar su verdad profunda en las más arcaicas raíces que la modernidad (liberalismo, capitalismo, secularización de la sociedad, comunismo) estaba desintegrando... Muchos de los presupuestos que el franquismo tuvo respecto a la identidad española habrán de revelarse de manera privilegiada en ese reino de la tradición, cuyo más sacrosanto valor -e incuestionable- fue el fervor cristiano.

4) El visceral tributo a las tópicas raíces del imaginario español y el fervor católico, sincero o atolondrado, son dos pilares imprescindibles en la construcción de la épica y exaltada superproducción de Cifesa Agustina de Aragón. La estrella, Aurora Bautista, es la líder portavoz de las esencias del coraje, el valor, el entusiasmo, la fe, la decencia y el patriotismo del pueblo español, frente a los invasores franceses y traidores afrancesados.

5) Esta dependencia o asunción de tales principios inalterables hacen del guión de Escrivá y la realización de Orduña un festín de estereotipos, énfasis y adiciones pedagógicas, que chirrían como un viejo carruaje.

6) Por otro lado, cabe admirar la película como un esbelto film de aventuras y batallas, una narración contada como Dios manda, salpicada de jotas aragonesas para animar a la tropa y de solemnes visitas a la Basílica del Pilar para rezar por la suerte de Zaragoza, ¡que era la suerte de España!

7) Aquí ya no se hace cine así. Un alivio, desde una perspectiva ideológica; pero también una inusitada desgracia, dado que la falta de medios y seguramente de talento no deja lugar para un sano cine épico o bélico o histórico que, entregado en dosis menos exaltadas, más racionales y veraces (y con el oficio de un Orduña), haría mucho bien en el panarama nacional del siglo XXI, no encefalograma plano pero en ningún caso “edad de oro”.