LEONE Sergio (1929-1989)

Il buono, il brutto, e il cattivo (El bueno, el feo y el malo) (1966: 7.5)

1) Del cine de Leone uno recuerda sonidos e imágenes. Y esto es el cine.

2) Sonidos: como la irresistible música de Morricone, de pose masculina.

3) Imágenes: de un western que ha engullido y luego regenerado de forma instintiva y trivial los componentes rituales y míticos del western clásico.

4) Imágenes: los ahorcamientos no consumados, el duelo a tres bandas en el cementerio, los rostros rojos, barbudos, durísimos y ridículos en primer plano, la aridez sedienta y grosera del paisaje, sin piedad ni mensaje.

5) Palabras: en el mundo sólo hay dos tipos de hombres, los que llevan un revólver cargado y los que cavan. Eso suelta Eastwood, cínico y paródico.

6) Dicotomías alternativas, rescrituras de los temas y lemas eternos: resultado de la desconfianza en principios e ideales, la falta de fe en la ética profesional, la moral militar, civil y religiosa. Cinismo de cine.

7) Eastwood, Wallach, V. Cleef y Leone van a lo suyo: la pasta. Astutos, malpensados, sin sentimientos auténticos, víctimas de una impostura nihilista. Tramas criminales que, en los años 60, se anudan a una difusa subversión, una estética de la imagen-por-la-imagen que, en distintos niveles de talento y moral, impulsó a Penn, Melville, al Mr. Hyde de Polanski, Godard. Pero en Godard la imagen ha sido resistencia ideológica.

8) “Pulsión de deseo”, escribió Molina Foix (El cine estilográfico) sobre Érase una vez en América. Aquí la violencia es sublimación de un deseo inconcreto, un ansia de desahogarse. Vehicular tensiones, rencores y habilidades a través de imágenes agrestes, sucias, disparos y puñetazos en la irreal iconografía del cómic. Crueldad: su justificación es el estilo Leone.

9) J. Berger, en El País: “lo que importa del arte es su vida subterránea... lo que ocurre cuando una persona se ve afectada por lo que ha visto, ha escuchado, ha leído. Esa persona deja ya de ser la que ha sido, puede actuar de manera diferente...”. En este sentido, se me ocurren dos tipos de persona: a) el espectador privilegiado como Tarantino, el más obvio discípulo de Leone; y b) el espectador común. ¿Cómo nos afecta, cómo hemos cambiado tras Leone? ¿Cómo actuamos de forma diferente tras Leone vía Tarantino?