CASTLE William (1914-1977)

House on Haunted Hill (House on Haunted Hill) (1958: 6.0)

1) Si describimos un hecho artístico como CAMP, evaluamos su capacidad de cachondeo por encima de sus méritos artísticos. CAMP es ofrecer diversión sofisticada mediante elementos amanerados, banales o sentimentales, presentados de manera artificial o vulgar. En http://define.ansme.com.

2) Lo CAMP es, en este sentido, esa artificialidad, vulgaridad o banalidad deliberadamente afectadas o exacerbadas con el fin de hacer reír (aunque algunas lloren). Según Indra Jahalani, que no sé quién es, CAMP es POPularidad + vulGAridad + inoCENCIA. En http://www.answers.com.

3) House on Haunted Hill es CAMP. R. von Busack, que será quien sea, define al director W. Castle, en Metroactive.com, como “el príncipe de las promociones cutres”. Castle se centraba más en el aparato promocional de sus filmes que en la realización, con el desesperado fin de sentar al mayor número posible de espectadores en las salas de cine. Un hábil empresario:

4) Castle llegó a pintar esvásticas en un teatro de Connecticut para convencer a la prensa de que un grupo de fascistas había intentado boicotear su obra, para así obtener publicidad extra. ¡Los anti-fascistas le apoyaron!

5) Hause on Haunted Hill es una de sus obras de serie B, protagonizada por V. Price. El objetivo del film era provocar sobresaltos. Castle añadió uno de sus habituales trucos extra-cinematográficos, un esqueleto inflado que sobrevoló las cabezas de los aterrorizados o carcajeantes espectadores.

6) Esta obra no se hermana, digamos, ni con Psicosis de Hitchcock ni con The Others de Amenábar, variantes de calidad, talento y ambiciones sobre “la naturaleza humana”. Algunos productos de W. Craven, los estilizados y menos paródicos, más sucios y sociológicos, se acercan más, pues su propósito es también dar sustos a los espectadores: que griten, se manoseen.

7) Pero esta obra tiene más que ver con R. Corman, J. Waters, alguna de T. Burton (Ed Wood o Beetlejuice), también con la Familia Monster y, sobre todo, con las aventuras de Scooby Doo, ¡en dibujos animados!