ALDRICH Robert (1918-1983)

Twilight’s Last Gleaming (Alerta misiles) (1977: 8.5)

1) Verano de 2005, prensa escrita. El catalán Collet-Serra, que triunfa en los EEUU con una cinta de terror, afirma: “Hollywood busca directores como yo para filmes baratos, sin riesgo y que hagan taquilla” (El País).

2) El portugués Oliveira señala: “cada uno de nosotros tiene una función en el mundo y desconocemos las razones para ello”. Y Armendáriz apunta: “en el cine no se ha inventado nada desde los sesenta” (Diario de León).

3) Alerta misiles, dirigida por R. Aldrich en 1977, nada inventa. Narración sólida, apurada en la técnica; pantalla dividida para la simultaneidad de acciones: cada segundo cuenta. Peligro, irresponsabilidad, armas nucleares.

4) Aldrich removía aguas que otros jamás remueven: para no molestar, no embarrarse y vivir mejor. Collet-Serra nunca tendrá problemas de ese tipo; comerá lo que le echen, dirá “corten” y “amén”. O sólo “amén”.

5) Alerta misiles, a causa de las censuras cinematográficas españolas, ve su metraje reducido a 90 minutos: ¡hay otros 50! Estos 90 son suficientes para disfrutar de un cine que va al grano: no mendiga el espectáculo, no incurre en emociones burras, no abruma con pases de pecho de la estrella (sobrio B. Lancaster), no ofrece asideros dulcificadores ni moralejas estereotipadas.

6) Película anti-belicista, profunda en su aparente falta de ambición; aunque parezca alinearse junto al cine de best-seller impactante (Schaffner, Sturges). Cine de resistencia, que no bromea, que avisa con claridad sobre los riesgos del poder absoluto de los EEUU, la ausencia o “exceso” de moral; cómo los fines determinan los millones de muertos del Vietnam, por ejemplo.

7) Una película modelo que deslumbra ahora por su precisión; confundirá en nuestro panorama de barroquismos, entelequias y parodias-clones.

8) Quien piense que las desastrosas consecuencias, estos días, del Huracán Katrina en Nueva Orleans no guardan relación alguna con este film es que está ciego o juega a lo mismo que los malos. ¿Quiénes son los malos?