ORMOND Ron (1910-1981) / TEVOS Herbert (?)

Mesa of Lost Women (Mesa of Lost Women (El desierto de la muerte)) (1953: 3.0)

1) Mesa of Lost of Women se incluye con la excelente Carnival of Souls y la flojilla The Ape Man en un DVD de “filmes clásicos”. Bueno. Ya todo es clásico, por ser algo “viejo”. Un alumno me confiesa que ve clásicos. Shakespeare in Love, su predilecto. Cumbre del clasicismo, por cierto. ¡Viva todo!

2) Esta pieza mía dedicada a los creadores Ormond y H. Tevos (éste luego se retiró) es, por fuerza, irregular y cachonda. Eso de “propuestas sistemáticas” y “campos teóricos” lo dejamos para otro momento. Ningún momento.

3) Su estructura es de “flash-back”: los supervivientes relatan su vivencia. El mundo se descontrola del poder humano; estrategia similar empleada en la extraordinaria La invasión de los ladrones de cuerpos, de Siegel.

4) El actor Jackie Coogan se presenta en plan estrella. Sale tres minutos, a lo máximo, como científico lunático que experimenta en el desierto mexicano conocido como Zarpa Mesa: diseña arañas gigantes, enanos mortales y mortales super-mujeres que asesinan con sus uñas “venemous”. Ni siquiera esta palabra inglesa sale en mi gran diccionario Collins. ¡Cuánto desatino!

5) Arañas gigantes: vemos una y mal. La elipsis es una técnica perfecta en casos así, cuando los medios son mínimos y el “arte” ínfimo. Los enanos son tres, los colocan en primer plano y fuerzan caras malvadas.

6) Las super-mujeres son cuatro, vampiresas de medio pelo, matan con sus uñas pero no sabemos cómo. Sólo la música es persistente: se podrían haber ahorrado diálogos. Imagen y fanfarria mexicana valen por 999 palabras.

7) Mesa of Lost of Women es cine ultra-lineal, gracioso y mísero. Los personajes caminan de izquierda a derecha, como en los dibujos (me recuerdan a Scooby-Doo). Por decir algo: el baile de la mujer más vampira no le será desconocido a Tarantino y Rodríguez, Abierto hasta el amanecer. El desierto y la araña son seudo-preludios de Dune, Lynch. Por decir algo.

8) Cine ínfimo, ultra-Z. Una solemne voz en off nos previene al principio y final de la cosa: anuncia mucho y poco vemos. Qué diversión. El hombre cree controlar la naturaleza pero siempre hay científicos que se rebelan contra su academia, apartan los condicionamientos éticos y morales y se dedican a mezclar potingues. Arañas, enanos, robóticas mujeres. ¿Para qué? Pues para dominar el mundo. ¿Y para qué? Para entretener mi día cansado; frívolo.

9) ¿Debería admitir a día de hoy  (¡septiembre, 2006!) que siento no haber logrado acceso a The Monster and the Stripper o The Girl from Tobbaco Row? ¡Qué risa, Ormond, qué risa!