BEAUDINE William (1892-1970)

The Ape Man (El hombre mono) (1943: 5.0)

1) La teoría de la evolución postula que el hombre viene del mono. Lo cual implica que el mono llegó “antes” y de “ahí” surgió el hombre, la mujer.

2) Cuando un hombre quiere ser mono está tentando la suerte; le puede suceder lo que a Bela Lugosi en The Ape Man. Buscando adquirir la fuerza del gorila, Lugosi ve cómo su cara se desfigura, el pelo crece, le salen pezuñas, su cuerpo se encorva. Y deduce que matando a seres humanos y recogiendo líquido de la médula espinal podrá “evolucionar” nuevamente: pasar de mono a hombre; volver a andar erguido, desprenderse de los pelos.

3) Pero el proceso evolutivo, una vez se ha atentado contra la lógica de las especies, no es tan sencillo. Su amigo, el científico sensato y con principios morales, se negará a ayudarle: a inyectarle las necesarias dosis del horror.

4) La figura del científico bueno es recurrente: aquel con escrúpulos, humanista, que suele terminar asesinado por su antiguo amigo: el científico sin prejuicios morales que cercenen sus experimentos. Aquí Lugosi.

5) Estas historias provienen, por lo menos, de Stevenson, Mary Shelley y otros escritores británicos, creadores de humanos-monstruos, seres de la Ciencia incapaces de detener su sed de inventar, ser más fuertes: ser libres.

6) Les sale el tiro por la culata a todos, no sin antes causar muerte y destrucción a su paso. Los excesos los pagan ellos y su entorno.

7) Recuerdo productos de la RKO de mayor enjundia, como El ladrón de cadáveres, con Karloff y Lugosi (de R. Wise): esos admirados y prestigiosos médicos que pagan el peaje del lado oscuro para obtener resultados, éxitos.

8) The Ape Man es cine de los 40 barato y elocuente. En el siglo XXI, la gente cree que el hombre mono es Jude Law. Cambios de rasante.

9) Lugosi y los otros son personajes estereotípicos. Sobreactúan todos, en especial Lugosi y su amigo el pequeño King Kong, que le ayuda a sembrar las calles de cadáveres. Vaya monada.