CORMAN Roger (1926-_)

A Bucket of Blood (A Bucket of Blood) (1959: 9.0)

1) Imaginemos. Un restaurante caro y fino; paladares sensibles, el gran señor, la bella dama, los collares, la cartera, mucha labia, dólares miles.

2) Ahora imaginemos la mosca en el plato de sopa de estos señores. Molesta, inesperada, hiriente. Imaginemos el asco, el horror, la carcajada; la mosca convertida en mosca gigante, sapo, esqueleto, o en muerto enterrado vivo; o  en escultura llamada “Gato muerto”, que es, en efecto, un gato insertado en un cuchillo, cubierto de barro. Imaginemos el pánico, la frustración, el infierno, la burla, la muerte. El sarcasmo bestial, la esquela fluorescente.

3) A Bucket of Blood es la “precuela” de Little Shop of Horrors. El aturdido fracasado, el camarero de bar atrofiado por sus condiciones sociales (y determinado por genes), imposibilitado para el placer o el orgullo, se convierte en héroe, en protagonista: en amante, en artista.

4) La sociedad del espectáculo, masacrada por Corman, que masacra:

5) El Guapo-Cine: arte grandilocuente, superficial, enfermizo, barniz tras el que hay muertos auténticos, podredumbre, pelos, hedor: y el horror del fracaso, la ignorancia, el miedo, la injusticia genética y social. El hábito.

6) El campo artístico: poetas que sueltan chorradas para admiración de un público rendido. Drogatas ensimismados, tontos útiles. Artistas: sus ansias por ser famosos, conseguir chicas, dólares, halagos. Modelos, desnudas para ser portada. Mánagers artísticos, sin escrúpulos ni bondad, dinero a cualquier precio. El Arte: masacrado por Corman, a toda velocidad y pulsión. Un cine de ráfaga y sorna múltiple (que no cae en parodia a lo M. Brooks, tan chirriante y consciente). ¿Era consciente aquel Godard de À bout de souffle? JLG rodaba como Corman calle en mano, carreras, blanco y negro; cine negro que desafiaba sus moldes, tomándoselos muy en serio y muy en broma, con total nitidez de la imagen. Cine político no del género político.

7) A Bucket of Blood presagiaba una atmósfera de “todo vale” con brochazos

8) geniales, pinceladas eléctricas e imperfectas. Nos traía y trae a primer plano los desechos de los sistemas: fracasados sin solución; los triunfadores de los sistemas: tan farsantes, muy sutiles, sin retratos de Dorian Gray.