WELLMAN William (1896-1975)

Nothing Sacred (La reina de Nueva York) (1937: 9.0)

1) El título español, La reina de Nueva York, como tantas veces maniataba el liberalismo original. Nothing Sacred: nada sagrado. Algunas perlas:

2) Carol Lombard besa ostentosamente a su médico y se embadurna la cara de jabón de afeitar. El periódico que proclama a toda página el coraje de la heroína Hazel Flagg se utiliza para envolver pescado. El árbitro recibe tantos golpes como los luchadores en un combate impostado. En un show se guardan 10 segundos de silencio por la futura muerte de H. Flagg. En ese show un pase de modelos se burla de las “heroínas de la historia”. Lombard pretende suicidarse en el río; Fredric March, para evitarlo, la empuja y caen al agua; la presunta suicida salva la vida de March, que no sabía nadar.

3) Decenas de ejemplos: hilaridad en los momentos solemnes, descreimiento de las verdades como puños, los gestos pomposos; la farsa perpetua.

4) Sólo el amor parece salvarse de los dardos envenenados de B. Hecht, aunque no sé: algunos momentos dulces de Lombard y March son bloqueados por objetos interpuestos (troncos de árbol, etc.). Ningún sentimiento resulta blanco o transparente, nada se da en estado puro. El desinterés generoso no existe; el circo romano toma nuevas formas.

5) Como contrapunto a la mordacidad (que avanza a Billy Wilder y Mankiewicz, reverso habitual de Capra y McCarey) está la esbelta, coloreada y magnífica ciudad de Nueva York, espléndidamente fotografiada. Sin burla.

6) En sólo 75 minutos de celuloide se analiza una sociedad, un mundo. Quién no explota al máximo las posibilidades del morbo, empezando por el periodismo amarillo, que engancha con plena precisión con el siglo XXI.

7) La idea que infunde la película (en aquellos años 30 cínicos, alegres, despiadados) de que nada es sagrado, contrasta con la cultura y periodismo actuales, que han asumido como sagrado su deber de manipular, mentir y convivir amigablemente con poderes y corrupción, que son lo mismo.

8) Y dónde están los William Wellman para contarlo de manera clara, divertida, comercial: no los veo. Salvo Camera Café, en Tele 5: algo es.