LLOYD Frank (1888-1960)

Blood on the Sun (Sangre sobre el sol) (1945: 6.0)

1) Sangre sobre el sol. Divertida muestra de cine maniqueo en 2 vertientes: la de intriga internacional y la melodramática entre personajes. El film es ultra-sintético, parco en construcción y evita cualquier componente sesudo o complejo en el dibujo de personalidades o la materialización de la trama.

2) Cumplía al final de la 2ª Guerra Mundial el papel de ofrecer al público de los EEUU un asidero moral al que agarrarse, añadía un toque paranoico de miedo al extranjero, aquí japonés, e invitaba así al aislacionismo.

3) Las conspiraciones por dominar el mundo, de manera exagerada e incongruente, por parte de un ministro del Japón, demandan del espectador medio una reacción defensiva y combativa, por un lado, y prudente, por otro:

4) Hemos de estar atentos a lo que hacen los imperios extranjeros, pero hemos de estar tranquilos: nuestros hombres nos defenderán de los ataques.

5) Cumplía Blood on the Sun con este cometido y deslizaba un elemento inquietante, plenamente instaurado en democracia: el periodismo que crea las noticias antes de que estas sucedan, sentando así las bases para que terminen sucediendo, en la línea belicista (o nihilista) sin escrúpulos del magnate Hearst. Este cine de los 40 (como alguno de G. Douglas, La gran amenaza) fijaba los enemigos de los EEUU, alemanes, japoneses o rusos, cuyas malvadas aspiraciones por ampliar sus fronteras se daban de bruces con agentes de la ley tan impetuosos como James Cagney.

6) Lloyd hace su trabajo con aparente escasez de medios y una evidente falta de talento y hondura. Llaman la atención las lagunas espaciales: una mal medida captación del espacio y tiempo cinematográficos. A veces los personajes no miran donde deben mirar, o no sabemos dónde están, o no hay concordancia lógica entre el lugar donde están y el que deberían estar.

7) Lloyd no era un sumo estilista ni un gran narrador; tampoco un director sobrio, exquisito, explorador o vanguardista. Su cine peca de reiterativo.

8) Cine pobre en exposición dramática y plano en sus diálogos. Blood on the Sun es James Bond sin glamour ni erotismo, sin acción ni carisma.

9) Momentos: Cagney haciendo llaves de yudo, o algo así. Sylvia Sidney, como tímida chica Bond. Unos malos que no dan miedo, dan risa.