DWAN Allan (1885-1981)

The Restless Breed (Casta invencible) (1957: 7.5)

1) Western mínimo, en su neurosis. Imaginemos que escrito por Pinter: sobreentendidos, frases que poco significan, obviedades fuera de sitio.

2) El personaje neurótico: persigue, le persiguen. Acciones simultáneas, mediante el montaje en paralelo, tosco, sin ambiciones; mediante elementos como ventanas, barrotes, puertas. Oír y escuchar sin que los espiados nos perciban. ¿Para qué? Pues para nada, en realidad. O no está claro.

3) Casta invencible. Cine barato que reitera gestos, imágenes, a veces para rellenar minutos. Extraño cine: sorprende pese a sus repeticiones. O gracias a ellas, la necesidad hecha virtud. Western económico, sin gran sustancia.

4) Cine austero pero incierto, con misterio. El soso protagonista cumple su venganza, mata al asesino de su padre y a todos los que se le ponen a tiro. ¿Por qué? Pues por neurosis, la obsesión asumida con rutina, como algún asesino del francés Melville, estilizado para no ser persona: icono. Me deja The Restless Breed un sabor inespecífico, pero no indiferente. Lejano de la pesquisa, la pasión. Un cine curioso, pero un gato de 4 pies; no le busco 3.

5) Tavernier, entrevistado por Gabriela Cañas para EP[S] (diciembre de 2005): “Hay un constante bombardeo de imágenes, y los ministerios de Educación deberían enseñar a los niños a desencriptarlas.” (ver el Robin Hood de Dwan).