CASTELLANI Renato (1913-1985)

Sotto il sole di Roma (Bajo el sol de Roma) (1948: 8.0)

1) Bajo el sol de Roma pertenece al Neorrealismo Italiano y, dentro de éste, a la tendencia “rosa”, según me informa una sección de Escritos de la Filmoteca de Caja España (número 163: “Joyas del neorrealismo”).

2) Es rosa porque contiene mayores dosis de costumbrismo y bondad, comedia y nostalgia, y así se diferencia de otros neorrealismos más sociales y oscuros, más humanistas e intelectuales, en todo caso más prestigiosos.

3) Llaman la atención las miradas y toqueteos entre los jóvenes protagonistas, que se observan con cariño y devoción, se acarician, se bañan desnudos, duermen juntos. Varias viñetas de Sotto il sole di Roma debieron gustarle a Pasolini, para su Mamma Roma y Accatone, ese desparpajo de los 17 años, el primitivismo popular distante de normas y autoridades.

4) Bajo el sol de Roma combina historieta de amor con drama bélico, trozos de comedia ligera con simpático realismo de calles, casas, voces: naturalidad de actores que tenían otras profesiones, chavales y mujeres reales que actúan sin actuar. La pobreza, el hambre, la falta de dinero. También.

5) En el folleto antes citado nos escribe el habitual L. Martín Arias un artículo sobre “Realidad, verdad y los equívocos del Neorrealismo”:

7) La falsedad del discurso yoico -o auto-discurso, que parte del Yo, si se prefiere- puede proceder de un manifiesto predominio de los procesos narcisistas que, como bien sabemos, obnubilan el juicio y la razón; o bien se pueden deber a los prejuicios que se padecen, a la ideología que se profese o a errores perceptivos y cognitivos que, por el momento, suponemos no malintencionados... Ay, Martín, ¿por qué disecamos el cine?

8) Uno se contagia. Alejar el cine del “sujeto” espectador y ponerlo en las garras del discurso científico-psicópata, ¿a dónde nos lleva?

9) De los 35 que estábamos en la sala, sólo una chica hojeaba el “estudio”, somnolienta. Los demás lo tiraban directamente a la papelera. O se justifica tal gasto de papel con claridad expositiva, alegre subversión o divulgación entusiasta, o se pasan algunos a la taxidermia: animales de escayola forrados con piel verdadera. Me quedo con la crítica rosa, con huesos.