KAZAN Elia (1909-2003)

America, America (América, América) (1963: 10.0)

1) La ficción es el recuerdo, el pasado, el deseo. El esplendor es el sueño del que sueña con una tierra lejana y noble, llena de oportunidades y de color, de libertad sin restricciones. Una tierra llamada América, en la que desatarse, encontrarse a uno mismo, limpiando zapatos aunque sea, pero con la opción de ascender trabajando. Esa es la América de Kazan en esta película total, que no se reprime ni se derrota con el respeto a una serie de leyes del drama fílmico, el montaje clásico, la puesta en escena profunda porque sí... En America, America respira un autor en todos y cada uno de sus poros. Ten cuidado con lo que deseas, pero deséalo con todas tus fuerzas y no dejes que nadie te inhiba ni deteriore tus metas e ilusiones amasadas en la furia, en la pérdida de la inocencia, al admitir que la bondad es un bien heredado que se pierde con las circunstancias. Sin crispación, sin sublimación, sin hechuras, con tributo, con elegía, Kazan nos entrega su corazón a través de un cine deslumbrante y huracanado, que no se adhiere con pureza a ninguna estética o movimiento o escuela. Es una ola documental de fiereza expresiva y lealtad hiperrealista; un cine de calibre misterioso con resonancias bíblicas. El misterio de la vida en movimiento, la adaptación a esa vida porque el que no se adapta no come, le comen.