ORDUÑA Juan de (1900-1974)

Pequeñeces (Pequeñeces) (1950: 6.0)

1) Pequeñeces parte del libro homónimo del Padre Coloma, un éxito y un escándalo en su momento (1890), como explica el profesor Martínez Cachero en el volumen III de Historia de la literatura española (Everest):

2) ...lo que menos podía esperarse de un miembro de la Compañía de Jesús fuese un ataque tan acerbo contra las clases pudientes, cuyos hijos solían ser alumnos de los colegios de religiosos y cuyas señoras, practicantes de una religiosidad de oropel, disponían entre esos eclesiásticos de directores espirituales y pretendían acallar sus remordimientos merced a cuantiosas limosnas... denuncia implacable de tales gentes y costumbres.

3) Las pequeñeces de la condesa de Albornoz, intensísima Aurora Bautista, consistían en una conducta frívola e indiferente respecto a cuestiones de la esencia humana, o cristiana. Amantes, lujo, poder, influencia.

4) Era el permanente centro de atención, a expensas de su pánfilo marido, su estudioso hijito y todo aquello que conllevase el desinteresado ejercicio de la responsabilidad o la decencia. Así se decía en 1890 o 1950.

5) Relativas pequeñeces gracias al aplomo mediático de Cifesa, garante de las pompas franquistas, el tremendismo cinematográfico y las conversiones en la última curva. Un retorno al humilde orden y al arrepentimiento (tras cruel castigo divino), de quien no supo regirse con dignidad y gobierno.

6) Este cine de oropel denigra pero muestra muy ufano a la aristocracia española en tiempos de Amadeo de Saboya y después, más preocupada por fiestas, óperas y chismorreos que por el compromiso histórico o religioso.

7) Orduña optaba por grandiosidades retóricas en un hábil y suculento cine con marchamo de distracción de alta alcurnia, crítico con los desmesurados egoísmos de la nobleza ensimismada y refugio eventual de piedad, remordimiento y redención femeninas. Tres pájaros de un tiro.

8) Pequeñeces, tremenda obra, pierde en mi comparación con, por ejemplo, la enjundia salvaje y realista del propio Orduña en Cañas y barro o con la divertida mofa ligera y realista de Bardem y Berlanga, Esa pareja feliz.

9) Las palabras recientes y morales de G. Salvador, el ambiguo éxtasis de Ana Amendola al final de Cañas y barro, la eventual conversión de Aurora Bautista en Pequeñecesy términos como “ataque”, “arrepentimiento”, “remordimientos” o “denuncia” son asuntos relativos. Así estimulantes.

10) Ah, un estimulante respeto se merece quien, de un tiro, cazó 3 pájaros.

(Relativas pequeñeces, las de Orduña)