HANEKE Michael (1942-_)

Caché (Escondido) (2004: 9.5)

1) Caché, otra vuelta de tuerca sobre Hitchcock. La mancha, el vicio. Vacío, incomunicación e imposibilidad de certezas. Blow Up de Haneke.

2) Terror psicológico, psicópatas enardecidos por agravios del pasado: cine vendido a los adolescentes que, según los psiquiatras, maduran prontito. Caché desmonta tal relamido cine. Sugiere agravios reales de nuestro cómodo mundo, que tiende a olvidar sus cuitas con los otros mundos. Sugiere y no señala, dejándonos frustrados, paranoicos. Terror casi insoportable, la tensión se acumula de manera meticulosa, gélida, morbosa, como por arte de cámara oculta, no permite pestañear, a riesgo de perdernos algo. ¿Cuándo adaptará Haneke a McEwan? Terrores reales que nos atenazan: podemos ser “otros”, o lo hemos sido o lo somos sin saberlo. Y Capturing the Friedmans: el análisis más o menos documental no tiene por qué llevar a conclusiones. Haneke juega con el espectador, que no sabe si cree lo que ve. Cine que se analiza a sí mismo: qué, cómo, desde dónde vemos. Somos gente que mira y es mirada, poco más. Cine sobre la inaceptable humanidad del vicio y la responsabilidad que supone ser humano y aceptar (o no) los vicios. Pero Haneke es un vicio. Espero sediento su nuevo film como no lo espero de ningún otro cineasta contemporáneo.