ENTREVISTAS A CRÍTICOS: SERGIO SÁNCHEZ

ENTREVISTAS A CRÍTICOS DE CINE

 

HOY CONVERSAMOS CON: Sergio Sánchez.

MEDIO EN EL QUE ESCRIBE: El amor después del mediodía y Amanece Metrópolis.

QUIÉN ERES: Un cinéfilo sin conciencia de clase.

POR QUÉ ESCRIBES: Por necesidad.

 

1-¿Cómo ves el panorama de la crítica cinematográfica en España?

Creo que son ciertos todos los males que se le achacan. Hay una dependencia excesiva de hablar de lo que se estrena en pantallas. Que a veces se estrena por motivos caprichosos y no siempre claros. Al final la crítica acaba siendo una pieza más del engranaje publicitario y eso es difícil que te interese. El problema es que tampoco me llega emocionalmente el discurso de la crítica alternativa, que usa una dialéctica de trinchera que no me seduce y desprende una bilis, una malestar y un disgusto por todo que cuando llegas a una edad en la que puedes ser pasto de las úlceras no parece una manera recomendable de vivir. Entiendo ese discurso en un congreso de críticos o de profesores de universidad, pero a mí como cinéfilo aficionado me sirve de bien poco.

 

2-¿De qué crítico te gusta (o gustaba) siempre conocer su opinión?

Últimamente me interesa más lo que publican mis amigos en redes sociales y blogs que lo que aparece en los grandes medios. La mayoría son  semi-profesionales, con un deslumbrante talento, que luchan por salir adelante entre pequeñas publicaciones, cursillos etc. etc., pero que aún no ha obtenido el reconocimiento salarial de grandes medios, incluso los hay completamente amateurs sin vocación de conseguir nada más pero con una mirada especial completamente lejos de la previsibilidad de la que debería huir cualquier crítico. En los links de la columna derecha de mi blog El amor después del mediodía está desarrollada esta respuesta con total justicia.

Antes de esta eclosión me han gustado por diferentes motivos críticos de todo pelaje. Me gustaba escuchar de adolescente a Carlos Pumares hablando del capote de Ethan que acaricia tía Martha en Centauros del desierto. No había visto la película pero esa narración oral ya me producía una enorme fascinación. Me influyeron mucho los artículos de Carlos Losilla en Dirigido por. Me siguen impresionando los que escribe hoy en día. Hacía dialogar a las películas más allá de los compartimentos estancos en los que se suelen incluir. Relacionaba a la propia Centauros del desierto con La mirada de Ulisses de Angelopoulos y escribió un artículo maravilloso llamado “Cine popular y cine culto: un dilema inexistente” que creo que fue algo así como mi propia declaración de principios en el mundo del cine. También me enseñó muchísimo el famoso libro de François Truffaut sobre Alfred Hitchcock.

Como se puede comprobar no he hecho alusión alguna a mi coincidencia o no con las opiniones, algo que me interesa muy poco.

 

3-¿Cómo y cuándo decidiste escribir sobre cine?

De adolescente, sin internet, ya necesitaba escribir sobre qué me parecían las películas. Lo hacía con una máquina de escribir. Hablamos de principios de los 90. Cuando a finales de esa década descubrí, ya con internet, que otras personas de otras ciudades podían replicar esos comentarios, la necesidad se enriqueció de la manera más sana posible. A día de hoy me cuesta muchísimo pensar en ver nada sin escribir algo sobre ello después. Es más, si voy acompañado al cine mis comentarios a la salida están perfilando el texto que escribiré después. Mi mujer no me lee nunca porque ya me ha escuchado a la salida del cine. Es muy enfermizo, pero para eso están las posibles respuestas reales y virtuales: para ponerme en mi lugar.

 

4-¿Con qué frecuencia vas al cine? ¿En qué otros formatos ves películas?

No voy prácticamente nunca. Es triste. Lo sé. Trabajo en algo que no tiene que ver con el cine y tengo dos hijos. Por supuesto que tengo una pareja que estaría dispuesta a quedarse con ellos algunas horas (bastantes para ver películas en VOSE que valgan la pena de verdad), pero las prioridades cambian y si has estado fuera buena parte de la semana el fin de semana no quieres irte tantas horas. Hace años madrugaba incluso para ir al cine. Cogía el tren desde Tarragona hasta Barcelona y allí empezaba con la matinal de los Icaria para volver  a casa lo más tarde posible. Sin hijos seguimos también en pareja la actualidad con bastante rigor, pero ahora... Ahora cuando el cuerpo aguanta veo cine en DVD, blu-ray, a través de las digitales, en streaming y a veces descargado de internet.

 

5-¿Cuál es el cine que más te ilusiona en la actualidad?

No sabría decir. Normalmente soy muy fetichista de los directores, lo que enlaza con una pregunta posterior que enseguida contesto.

 

6-¿Qué directores estarían hoy día sobrevalorados?

No me gusta el término “sobrevalorado” porque implica un juicio de valor no sobre una obra sino sobre la opinión de otra persona. No me gusta nada La gran belleza de Paolo  Sorrentino, pero en una décima de segundo me han venido a la cabeza tres personas inteligentísimas, profundamente cultas y sensibles que la adoran. ¿Sobrevaloran ellas o infravaloro yo? No lo sé.

 

7-¿Es el director tu criterio principal a la hora de decidir qué película ves?

Sí, sé que me pierdo mucho buen cine así pero soy un fetichista absoluto de los directores. Prácticamente debo decir que es mi único filtro para seleccionar películas. Pero es que algún filtro tengo que tener porque ni en los mejores tiempos he dispuesto de tantas horas para ver todas las buenas películas que se hacen. Y además, tras una década larga de cinefilia químicamente pura, cada vez tengo más claro que el cine no es lo único que me interesa y la ópera y sobre todo la lectura piden su parte del pastel.

 

8-¿Cuáles son tus 5 películas favoritas en lo que va de siglo XXI (2000-2015)?

Infiel (Liv Ullmann, 2000)

Hable con ella (Pedro Almodóvar, 2002)

El nuevo mundo (Terrence Malick, 2005)

Two lovers (James Gray, 2008)

Singularidades de una chica rubia (Manoel de Oliveira, 2009)

Venga, tengo que decir seis: Mulholland drive (David Lynch, 2002), que en un segundo visionado me ha subido muchísimos enteros.

 

9-¿Podrías ofrecer una lista de tus 10 películas de siempre?

Las dos tormentas (David Wark Griffith, 1920)

El verdugo (Luis García Berlanga, 1963)

El desprecio (Jean- Luc Godard, 1963)

La aventura (Michelangelo Antonioni, 1960)

Nubes dispersas (Mikio Naruse, 1967)

La palabra (Carl Th.Dreyer, 1955)

Persona (Ingmar Bergman, 1966)

El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962)

Su juego favorito (Howard Hawks, 1964)

Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958)

Por supuesto eso sería hoy, a título muy íntimo me siento completamente identificado y umbilicalmente unido con Manhattan (Woody Allen, 1979) y con Hannah y sus hermanas (Woody Allen, 1986). Y además de las diez anteriores, tantas otras, claro…

 

10-¿Cómo ves la crisis del cine, el tema del IVA y la piratería?

El cine está en crisis porque sigue emperrado en vivir en el mismo modelo rígido y catatónico de ventanas. A mí no me va bien ir a la sala de cine pero no entiendo por qué no puedo ver este mismo fin de semana del estreno en mi casa Carol o El renacido al precio que esta gente considere oportuno. Yo esperaré al videoclub pero otros no lo harán y descargarán. Si no quiero salir a tomar algo puedo ir al supermercado y subir una Coca-Cola a casa. Hasta la propia selección oficial del festival de Cannes debería poder verla en casa mientras se celebra el festival como los futboleros ven el Mundial mientras se juega. Recaudarían una barbaridad. Los que han intentado cambiar este modelo como Paco León explican que han recibido incluso amenazas. Imagínate, ¡amenazas!. Ningún sector puede permitirse el lujo de estar tan crisis como el cine con esa impermeabilidad al cambio tan dramática.

El tema del IVA responde a algo tan sencillo como la inquina ideológica y el revanchismo de un partido político frente al sector cultural. Algo que causa estupor en la prensa extranjera. No creo que merezca más comentarios.

La piratería ha tenido un papel importantísimo a la hora de abrir pantallas a autores que no estrenaban normalmente en España. Ha habido movimiento, ha habido ruido muy positivo tras  emules y torrents y eso ha aireado y diversificado la distribución de películas, que está tan increíblemente momificada. Entiendo que se juegan dinero, pero si no arriesgan absolutamente nada su propio público se cansa de productos tan estereotipados que no aportan nada nuevo y por los que encima tienes que pagar casi 10 euros. Aplaudo lo que han aportado las descargas a la hora de ampliar horizontes imposibles de ampliar de otras formas, pero no descargo nada que vaya a poder ver sin dificultades en un plazo razonable (¡en un plazo razonable!, pues el secuestro de películas es otro tema que merece un aparte) y lo vaya a poder ver por medios comerciales convencionales en mi propio país.

 

¡Muchas gracias!

(Febrero, 2016)