ENTREVISTAS A CRÍTICOS: EL PASTOR DE LA POLVOROSA

ENTREVISTAS A CRÍTICOS DE CINE

 

HOY CONVERSAMOS CON: El pastor de la polvorosa.

MEDIO EN EL QUE ESCRIBE:

navegandohaciamoonfleet.wordpress.com, filmaffinity.

QUIÉN ERES: Un aficionado al cine.

POR QUÉ ESCRIBES: Por placer.

 

1-¿Cómo ves el panorama de la crítica cinematográfica en España?

Apenas leo la crítica mainstream (que no solo se practica en los medios tradicionales sino también en internet); me preocupa que algunos de estos críticos se comporten como agentes de negro encargados de recortar el campo del cine, de levantar muros rematados por insultos a modo de cascotes de vidrio.

Junto a esto, la otra cara de la moneda son las nuevas generaciones de cinéfilos que parecen haber visto todas las películas, y que además tienen algo propio que decir sobre ellas en vez de copiar las viejas historias: Jesús Cortés, Roberto Amaba, Pablo García Canga, Miguel Blanco Hortas, Manuel Asín, Covadonga G. Lahera, los redactores de las revistas Transit, Détour, Lumière, Shangrila, y junto a todos ellos Miguel Marías (que parece haber descubierto la fuente de la eterna juventud en alguna copia restaurada de Horizontes perdidos que solo él ha visto).

 

2-¿De qué crítico te gusta (o gustaba) siempre conocer su opinión?

Normalmente lo que me atrae de un crítico, más que su opinión, es la apertura de nuevas perspectivas o el placer de encontrar la formulación precisa de una sensación compleja: lo he encontrado en escritores muy diversos: aparte de los ya citados, André Bazin, Serge Daney, Jacques Lourcelles, Adriano Aprà, Joao Bénard da Costa, John Berger, José Luis Guarner, Santos Zunzunegui, Jesús González Requena, Alberto Ruiz de Samaniego, Daniel Domínguez, Servadac, Roger Koza...

El pequeño conocimiento que tengo del cine se lo debo, incluso más que a la lectura, a otras fuentes: cursos, charlas, decisiones de programación; a este respecto me gustaría citar a Paulino Viota, Enrique Bolado, Antonio Santos, José Luis Téllez, José Luis Guerín, José Luis Torrelavega. Finalmente, pero no en último lugar, al reflejo del cine sobre sí mismo: algo que se puede resumir en el nombre de Jean Luc Godard.

 

3-¿Cómo y cuándo decidiste escribir sobre cine?

Supongo que tengo necesidad de explicaciones, y recuerdo que ya como aficionado adolescente emborronaba papel como una forma de autoaprendizaje, solo para mí mismo, sin más pretensión que la de poner orden en mis ideas y comprender mejor lo que había visto. Luego he estado un poco retirado del cine durante un tiempo, en el que estuve más centrado en otras aficiones. El salto a la publicación virtual lo he dado hace unos tres años.

 

4-¿Con qué frecuencia vas al cine? ¿En qué otros formatos ves películas?

Dos veces a la semana, gracias a la excelente programación de la Filmoteca de Cantabria, razón última de mi vuelta al redil cinéfilo. También, aunque en menor medida, vemos películas en DVD, que normalmente proceden de préstamos de amigos, y de mi hermano Óscar (una fuente inagotable).

 

5-¿Cuál es el cine que más te ilusiona en la actualidad?

Me resulta difícil generalizar, y más hablando de la actualidad: no creo que se pueda hablar ya de cines nacionales, ni de ninguna escuela que ofrezca interés a priori, en bloque. Pero sigue habiendo motivos para la ilusión, películas que van a su aire aquí o allá, extrañas criaturas inesperadas...

 

6-¿Qué directores estarían hoy día sobrevalorados?

Por ejemplo, los que se citan en el nivel 2 en este divertido test (excepto Chaplin, al que es imposible sobrevalorar): https://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=4780655

No es que me parezcan malos, ni siquiera inferiores a su fama: simplemente ocupan demasiado espacio, a costa de otros que permanecen mucho más ocultos.

 

7-¿Es el director tu criterio principal a la hora de decidir qué película ves?

Sí, es el principal. El cine, igual que la arquitectura, se construye en equipo, pero (como leí hace poco que decía Guerín) lo esencial es la mirada del director, “lo que hace posible el intercambio entre dos miradas, entre dos individuos, un autor y un espectador, de uno a uno”. Cuando no conozco al director, me guío por recomendaciones ajenas, y también por los actores, nacionalidad, etc.

 

8-¿Cuáles son tus 5 películas favoritas en lo que va de siglo XXI (2000-2015)?

Me resultan complicados estos cánones tan estrictos: mis películas favoritas son muchas más de 5 ó 10. Pero tampoco quiero rehuir el juego, así que, por ejemplo:

Va savoir (Jacques Rivette)

Notre musique (Jean Luc Godard)

El intruso (Claire Denis)

Juventud en marcha (Pedro Costa)

En la ciudad de Sylvia (José Luis Guerín)

 

9-¿Podrías ofrecer una lista de tus 10 películas de siempre?

Elijo solo películas que he visto o revisado, al menos parcialmente, en los últimos dos o tres años; por ejemplo, de John Ford escojo la última que he vuelto a ver (la semana pasada).

El príncipe estudiante (Ernst Lubitsch)

Une partie de campagne (Jean Renoir)

Solo los ángeles tienen alas (Howard Hawks)

Stromboli (Roberto Rossellini)

Candilejas (Charles Chaplin)

Cuentos de Tokio (Yasujiro Ozu)

Johnny Guitar (Nicholas Ray)

The horse soldiers (John Ford)

La pirámide humana (Jean Rouch)

Lancelot du Lac (Robert Bresson)

 

10-¿Cómo ves la crisis del cine, el tema del IVA y la piratería?

El cine está en crisis desde que la TV penetró en las casas, y de eso hace ya más de medio siglo. La tecnología moderna ofrece nuevas formas de entretenimiento individualista que compiten con el cine, así que este debe olvidar el inmovilismo y la nostalgia de tiempos mejores, y recurrir a la tecnología para reinventarse como negocio y como medio de expresión.

Luego, claro, hay cosas que no ayudan. La regulación del IVA demuestra las categorías en que nuestros gobernantes dividen los “bienes y servicios” culturales: los de primera necesidad (los libros y prensa escrita: nada que objetar); los que necesitan apoyo fiscal (los museos o la hostelería, tan ligada a la “marca España”); y los que no lo necesitan (cito textualmente la agrupación que efectúa la Agencia Tributaria en su cuadro-resumen: “La entrada a teatros, espectáculos, conciertos, zoológicos, salas cinematográficas y exposiciones cuando no estén exentos; circos, festejos taurinos, parques de atracciones y atracciones de feria”).

En cuanto a la piratería, se trata de un concepto ambiguo que incluye varias acepciones: la del robo de la propiedad intelectual podría aplicarse tanto a los internautas que descargan el último blockbuster antes de su estreno como a los productores y distribuidores que han manipulado las películas en contra de la voluntad de sus autores, o impedido que lleguen al público -y no pretendo que una cosa justifique la otra.

Un punto de vista opuesto presenta este texto con el que me topé el otro día en una exposición (y que pertenece al jurista alemán Carl Schmitt): “La palabra pirata viene del griego peiran, que significa probar, intentar, osar. Ninguno de los héroes de Homero se hubiera avergonzado de ser hijo de un pirata audaz que prueba su suerte. En efecto, en el mar abierto no había cercados ni límites, no había lugares ni asentamientos sagrados...

 

¡Muchas gracias!

(Abril, 2016)