ENTREVISTAS A CRÍTICOS: ADRIANA SCHMORAK LEIJNSE

HOY CONVERSAMOS CON: Adriana Schmorak Leijnse.

MEDIO EN EL QUE ESCRIBE: Cinecritic.biz

QUIÉN ERES: Soy una crítica de cine argentina, Licenciada en Artes con orientación en Cine y TV por la Universidad de Palermo (Buenos Aires). Máster en Periodismo por el Diario Clarín/Universidad de San Andrés. Realicé cursos no diplomantes de Análisis y Crítica Cinematográfica en Centro de Teoría de la Imagen, Buenos Aires Comunicación y El Amante Escuela. Colaboré en el área de cine y artes plásticas en las siguientes publicaciones: El Menú de Buenos Aires, Revista Número 0, Leedor.com, Bistart magazine, Editorial Croquis y Extraños en el Paraíso. Realicé una pasantía de redacción en el diario Clarín de Buenos Aires. Trabajé como correctora y traductora del catálogo y los subtitulados para el Festival de Cine “Rencontres Internationales Paris-Berlín-Madrid”, con sede en París. Fui miembro del Jurado en el Eurofilm Festival de Marbella. Actualmente soy directora de la revista digital Cinecritic.biz.

POR QUÉ ESCRIBES: Escribo porque es mi verdadera vocación. Escribo sobre cine, video-arte y en ocasiones sobre arte contemporáneo, mis áreas de interés. 

 

1-¿Cómo ves el panorama de la crítica cinematográfica mundial?

Veo que muchos críticos están preparados para opinar sobre cine, pero lamentablemente muchos otros, no. Para escribir sobre un tema no alcanza con ser periodista (lo que ocurre en muchos casos), es necesario tener una preparación en el área de las artes visuales, en comunicación audiovisual y/o en literatura. Si es posible profundizar en las tres áreas al mismo tiempo, mejor, porque el cine es un arte multifacético, tiene aspectos estéticos tomados de la pintura, de la fotografía, de la música, del teatro, de la literatura. En la actualidad, las carreras de periodismo preparan a sus profesionales para escribir en cualquier sector del diario, por razones puramente comerciales. Eso es pésimo para la crítica de cine, porque a menudo nos encontramos con textos que están muy bien redactados pero evidencian una falta de análisis fílmico lamentable.

Por otra parte, existe un preconcepto bastante generalizado por el cual cualquier persona, sin estar preparada, puede opinar sobre cine, por tratarse simplemente de una cuestión subjetiva del gusto. Claro que el gusto cuenta, pero no es lo único ni lo principal.

 

2-¿De qué crítico te gusta (o gustaba) siempre conocer su opinión?

No tengo un crítico en particular del cual me guste conocer siempre su opinión. En general mis críticos favoritos tienen una formación teórica y de análisis fílmico. Por lo tanto suelen escribir en publicaciones especializadas más que en diarios y revistas de consumo masivo. Me gustan los críticos de Cahiers du Cinéma. No creo que sea casual que haya surgido una revista de calidad en un país como Francia, la cuna del cine. Sólo pensar que por allí pasaron figuras de la talla de André Bazin, Jean-Luc Godard, Éric Rohmer y François Truffaut, da una cierta confianza en la fiabilidad de la publicación que uno está consumiendo. Y debo decir que, según mi opinión, Argentina ha tomado de los franceses ese gusto por la crítica y el análisis cinematográficos.

En Argentina, Eduardo Russo y Javier Porta Fouz, ambos de la revista El Amante Cine, tienen un background impresionante. Muchos profesionales argentinos se dedican a la docencia y a la investigación, no sólo son críticos, también publican libros, crean programas de radio y tv, fundan revistas en diferentes soportes: papel y digital, dirigen centros de estudio, transmiten sus conocimientos en cursos, palestras, cátedras, etc. Entre los que conozco y me merecen un gran respeto voy a mencionar a Alejandra Portela, María Elsa Bettendorff, Ricardo Parodi, Ricardo Manetti, Rubén Cichello, y así podría continuar nombrando a muchos otros profesionales del área.

 

3-¿Cómo y cuándo decidiste escribir sobre cine?

Mi gusto por las artes visuales comenzaron siendo muy pequeña, durante la escuela primaria diría yo. En aquella época hacía cursos de pintura fuera del horario escolar, y los continué también durante el colegio secundario. Pero mi vocación por el cine en particular apareció fuertemente durante los encuentros de cine-debate que daba, en Buenos Aires, una especialista en Ingmar Bergman. Su nombre era Raquel Wasserman. Ella publicó dos libros, uno de ellos se titula Filmología de Bergman publicado por Editorial Fraterna. A partir de ese momento empecé a escribir sobre cine en cuadernos que guardaba para mí. Todavía tengo esos cuadernos escritos a mano en letra cursiva.

Más tarde vinieron más cursos de cine, la facultad, y allí comencé a publicar en revistas especializadas. Estamos hablando del año ’99-2000, hace unos 17 años. Comencé en El Menú de Buenos Aires y Leedor.com. A esas publicaciones entré a colaborar de la mano de Alejandra Portela, que fue mi profesora y tutora de tesis. Más tarde, en 2004, cursé la Maestría en Periodismo de Clarín y allí mejoré la redacción, me habitué a realizar entrevistas, en fin, aprendí el aspecto periodístico de la crítica cultural. Desde entonces escribo sobre cine, pero también sobre video arte y arte contemporáneo. En el año 2008, cuando vivía en Francia, decidí crear mi propia revista de cine: Cinecritic.biz, y con ella continúo hasta el día de hoy.

 

4-¿Con qué frecuencia vas al cine? ¿En qué otros formatos ves películas?

Es difícil establecer una frecuencia. Depende mucho de los estrenos de la semana y de las fechas de los festivales. Tengo épocas en las que puedo ver cinco o seis películas en una semana, y otras épocas en las que la frecuencia disminuye. Incluso durante los festivales de cine (desde el año 2010 asisto al Festival de Rio y, hasta entonces, al Festival de París), asisto a las proyecciones hasta dos veces por día durante diez días. Creo que esto es lo normal en los críticos de cine.

También es cierto que, desde que dirijo una revista, muchas veces tengo en cuenta las películas que no han sido cubiertas por otros colaboradores, a la hora de elegir cuáles de ellas analizar. Aún cuando las fechas de estreno en Brasil, en Argentina, en España, en Israel y en Estados Unidos raramente coincidan. 

Además de asistir asiduamente a las salas de cine, veo películas en DVD o las bajo en mi tablet. Como viajo con bastante frecuencia, más de una vez he visto películas en los aviones. Ahora se ha puesto de moda usar el celular como pantalla de cine, todavía no he llegado hasta ese grado de modernidad, me parece que se pierden los detalles en una pantalla tan pequeña. Es evidente que la superficie de la pantalla de cine está tendiendo a disminuir con los años. 

 

5-¿Cuál es el cine que más te ilusiona en la actualidad?

El cine que más me ilusiona en la actualidad es el mismo que me ilusionaba hace 20 años, el cine de autor. Para mí es el único cine que puede ser considerado una rama del arte. Entre los autores que continúan en actividad, mi favorito sigue siendo Roman Polanski. David Cronenberg me parece genial, agudo, profundo, buen director, buen guionista, un artista excepcional. David Lynch es, además de cineasta, músico y artista plástico. Esa mirada onírica que imprime sobre el mundo del cine, sobre Hollywood, es inigualable. Los hermanos Coen me encantan, poseen una ironía fina con la que logran hacer reír dejando un sabor amargo al final… me recuerda a las mejores épocas de Woody Allen. Respeto mucho el dramatismo nihilista con una base teatral del austríaco Michael Haneke. Me gusta el Woody Allen de Match Point (2005), Midnight in Paris (2011) y Blue Jasmine (2013). Por supuesto Martin Scorsese, el clan Coppola (Francis Ford y Sofía), Jim Jarmusch -uno de los principales representantes del cine independiente americano-, los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, el ruso Aleksandr Sokurov, representantes del Nuevo Cine Alemán que continúan filmando actualmente como Werner Herzog y Wim Wenders.

Dentro del cine italiano, los hermanos Taviani y Nanni Moretti continúan produciendo buen cine, y de la nueva generación rescato a realizadores como Gianfranco Rosi, Paolo Sorrentino y Matteo Garrone.

Me sigue interesando el trabajo de realizadores argentinos como Carlos Sorín, Adrián Caetano, Pablo Trapero, Lucrecia Martel, Lisandro Alonso, Daniel Burman, el dueto formado por Gastón Duprat y Mariano Cohn. De los directores españoles actuales me gusta Fernando Trueba.

En los últimos años comencé a apreciar también algunos directores de un cine más comercial, intento ver en sus películas un sello de autor. Por dar un ejemplo, me gustan algunas de las películas de Steven Spielberg: La lista de Schindler, Rescatando al soldado Ryan, Munich, Lincoln, El puente de los espías. Otras de sus películas, en cambio, parecen pensadas más para tapar un agujero presupuestario. De Tim Burton rescato ese toque entre gótico y onírico que le imprime a sus películas. Quentin Tarantino está siempre ahí, en el límite entre el cine de autor y el cine de estudio. Sus historias violentas pueden resultar chocantes, pero no se puede negar su talento como director y guionista.

 

6-¿Qué directores estarían hoy día sobrevalorados?

Woody Allen ha llevado una carrera brillante, hoy día creo que su cine se volvió desparejo, con altos y bajos muy pronunciados. Tengo la triste impresión de que, en los últimos años, se ha quedado sin ideas nuevas y por ello se está repitiendo a sí mismo.

El canadiense Xavier Dolan con su obsesión por el tema de la relación edípica entre madre e hijo llega a aburrir en cierto momento. Se puede considerar cine independiente, es cierto, pero incluso dentro del cine “indie” es necesario ser creativo y tener ideas nuevas. Tal vez estoy siendo un poco dura, pero creo que Xavier Dolan conoció el éxito demasiado temprano en su vida, esa inmadurez se percibe en su cine.

Pedro Almódovar tiene películas excelentes, muy originales, y otras, tediosas, complicadas, aburridas. Me ha dejado maravillada en unas, tanto como decepcionada en otras. Ejemplos de lo primero: ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984), Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), Carne trémula, (1997), Hable con ella (2002). Ejemplos de lo segundo: La mala educación (2004), La piel que habito (2011), Los amantes pasajeros (2013). Teniendo en cuenta su trabajo de los últimos años, yo diría que está un tanto sobrevalorado.

Puedo nombrar también algunas películas que yo creo sobrestimadas: Gladiator de Ridley Scott, ganador de cinco premios Oscar en 2001, Nueve reinas de Fabián Bielinsky, película argentina del año 2000: en la época fue un boom de público y parecía que todo el mundo en la ciudad hablaba de ella, para mí fue una decepción. El secreto de sus ojos, ganadora del Oscar a Mejor película extranjera en 2010. Relatos salvajes de Damián Szifrón, nominada al Oscar 2015 a Mejor Película Extranjera (perdió contra Ida del polaco Pawel Pawlikowski).  

Me gustaría mencionar un caso que no tiene mucho que ver con el tema de la sobrevaloración sino más bien con lo que ha significado para mí el derrumbe más resonante de una carrera brillante y prometedora en los últimos años. Me refiero al realizador danés Lars von Trier. Sus declaraciones apologéticas del nazismo durante una conferencia de prensa en Cannes, en 2011, fue como arrojar una bomba molotov al público. Solo que la bomba terminó explotándole en la cara. Ya para cuando esto pasó nadie se acordaba de Melancolía, la película que él y sus actrices principales habían ido a presentar al festival, y que es la última de una serie cuyo tema central es el Apocalipsis, el fin del mundo. Para mí sus declaraciones significaron un shock y una decepción tremendos, porque yo venía hacía muchos años siguiendo su trabajo.

 

7-¿Es el director tu criterio principal a la hora de decidir qué película ves?

Sí, sin lugar a dudas, el director es mi prioridad a la hora de decidir un título para ver en el cine. El guión es mi segundo criterio, luego el tema y el género. A veces la dirección de fotografía pesa mucho en la calidad de la película, otras veces es la escenografía o el vestuario. Un criterio de selección muy popular en Argentina son los actores. En mi caso es una de mis últimas prioridades, porque cuando elijo una película por sus protagonistas, con frecuencia salgo decepcionada de la sala de proyección.  

 

8-¿Cuáles son tus películas favoritas en lo que va del siglo XXI (2000-2015)?

Esta es la lista de mis películas favoritas del siglo XXI, en orden cronológico:

El pianista (Roman Polanski, 2002)

El arca rusa (Aleksandr Sokurov, 2002)

La joven de la perla (Peter Webber, 2003)

Dogville (Lars von Trier, 2003)

Inland Empire (David Lynch, 2006)

Los fantasmas de Goya (Milos Forman, 2006)

La ronda nocturna (Peter Greenaway, 2007)

No country for old men (Joel y Ethan Coen, 2007)

La cinta blanca (Michael Haneke, 2009)

Cisne Negro (Darren Aronofsky, 2010)

El Extraño caso de Angélica (Manoel de Oliveira, 2010)

Cosmópolis (David Cronenberg, 2012)

César debe morir (Paolo y Vittorio Taviani, 2012)

Django Unchained (Quentin Tarantino, 2012)

Blue Jasmine (Woody Allen, 2013)

Leviatán (Andrei Zvyagintsev, 2014)

La sal de la tierra (Wim Wenders, 2014)

 

9-¿Podrías ofrecer una lista de tus películas de siempre?

Aquí va mi lista de películas de siempre:

Citizen Kane (Orson Welles, 1941)

Rashomon (Akira Kurosawa, 1950)

El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1956)

La dolce vita (Federico Fellini, 1960)

Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960)

El ángel exterminador (Luis Buñuel, 1962)

Blow-Up (Michelangelo Antonioni, 1966)

La estructura de cristal (Krzysztof Zanussi, 1969)

Muerte en Venecia (Luchino Visconti, 1971)

Solaris (Andrei Tarkovski, 1972)

Aguirre, la ira de Dios (Werner Herzog, 1972)

Cría cuervos (Carlos Saura, 1975)

La marquesa de O (Eric Rohmer, 1976)

La última ola (Peter Weir, 1977)

The shining (Stanley Kubrick, 1980)

La ley de la calle (Francis Ford Coppola, 1983)

Amadeus (Milos Forman, 1984)

Brazil (Terry Gilliam, 1985)

Caravaggio (Derek Jarman, 1986)

The last emperor (Bernardo Bertolucci, 1987)

La última tentación de Cristo (Martin Scorsese, 1988)

El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (Peter Greenaway, 1989)

Esposas y concubinas (Zhang Yimou, 1991)

Sol ardiente (Nikita Mijalkov, 1994)

El sabor de las cerezas (Abbas Kiarostami, 1997)

 

¡Muchas gracias!

(Junio, 2016)