ENTREVISTAS A CRÍTICOS: PABLO GARCÍA CANGA

ENTREVISTAS A CRÍTICOS DE CINE

 

HOY CONVERSAMOS CON: Pablo García Canga.

MEDIO EN EL QUE ESCRIBE: El diablo quizás, Lumière, Détour, Foco...

QUIÉN ERES: Entre otras cosas, alguien que intenta hacer pelis.

POR QUÉ ESCRIBES: Voy a intentar responder a esto en la pregunta 3.

 

1-¿Cómo ves el panorama de la crítica cinematográfica en España?

No tengo ni idea, de verdad, no leo casi nada. Supongo que si no leo casi nada será porque no la veo bien. Pero puede ser falta de conocimiento.

 

2-¿De qué crítico te gusta (o gustaba) siempre conocer su opinión?

Lo que más me gusta es leer mails de ciertas personas, y hablar con ellas, por ejemplo Manuel Asín, Manuel Peláez, Dominique Baumard, Ángel Alonso, Coralie Majouga, Fernando Ganzo, Carla Maglio, Miriam Martín, la gente que va al cine-club antes conocido como Cine-club de la Morada, ahora como Cine-club Chantal, aunque unas cuantas veces haya salido maldiciéndolo y pensando que nunca volvería, y más gente, unas más y otras menos, lo que quiero decir es que me importa lo que puedan llegar a decir de una película, a partir de una película, lo que me puedan hacer pensar, más allá de que una película les parezca buena o mala o regular.

Y de los críticos que escriben, al que más he leído es a Serge Daney, mucho, muchas veces, sobre todo los textos del Ciné-journal, porque es muy divertido, porque hay un placer simplemente en leerlo, en cada frase, y puedo leer sobre películas que no he visto, sobre películas que no me interesan, da igual. Y además de él también he leído a algunos de los franceses, Bazin, Godard, Truffaut, Rivette, Biette, Delahaye... Y a algunos que escriben ahora, como Pierre Léon, Serge Bozon (Bozon me gusta mucho, a veces tengo la sensación que me la está liando con sus razonamientos, pero me encanta, es como ver hacer un truco de magia), Axelle Ropert...

Luego está Miguel Marías, que no me acaba de interesar lo que dice, pero sí me fijo en de quién habla, y solo con eso he visto a Kinuyo Tanaka y a Hiroshi Shimizu y más y los que estén por venir, o quizás sea gracias a Jesús Cortés, no sé.

También me llama la atención lo que dicen por ahí en facebook Bruno Andrade y Miguel Blanco, y quizás debería de leerlos más fuera de facebook, y a todos los de Lumière en general.

Ahora que me acuerdo, Bruno Andrade tenía un blog que estaba muy bien, O Signo Do Dragao, donde ponía textos y fragmentos de películas, recuerdo haber visto ahí, bastantes veces, hasta que las quitaban por problemas de derechos de autores, escenas de películas de Cottafavi, esta, por ejemplo, o esta, eso me impresionó mucho.

En general me parece que está muy bien esto de los fragmentos. Recuerdo que hace muchos muchos años, en una galaxia muy lejana, vi un troco de un Días de cine, era la crónica del festival de Cannes, y de pronto pusieron un trocito de La carta, de Manoel de Oliveira, y eso pocos planos en los que la señora de Clèves descubre desde lo alto de las escaleras cómo Pedro Abrunhosa se mete un pequeño retrato suyo en el bolsillo me impresionaron mucho, con una extraña convicción en plan “para mí el cine es eso”. (Y en realidad los planos que vi no estaban montados exactamente como en la película, eso lo descubrí más tarde, y no sé qué pensar de ello.)

Ah, y el libro de Stanley Cavell sobre la screwball comedy, que no sé si es crítica, pero que tiene algo muy bonito, y es que te hace escuchar con atención lo que dicen en las  películas, sobre todo cuando son cosas que se dicen los personajes entre ellos, sin voluntad aparente de ser importantes, la belleza de la conversación. Y también es bonito el gusto que tiene por la manera de actuar. De alguna manera me parece un libro que da más ganas de hacer cine que de escribir sobre él. Bueno, y ganas de vivir de manera más bella.

Ah, bueno, y he leído bastante a Skorecki, cuando estudiaba en La Fémis había un compañero que compraba Libération y todas las mañanas se lo tomaba prestado para leer la columna de Skorecki que me alegraba mucho, pero tampoco es que me importe su opinión, es que me gustaba leerlo.

Volviendo a lo de la opinión, hay alguien como Murielle Joudet, a la que también me gusta leer, cuyos gustos a menudo no comparto, que a menudo habla de cosas que me dan igual, pero que de pronto es capaz de escribir cosas como, hablando de Renoir “Tres años después se estrenará French Cancan, versión adulta y libinal de El río, o se podría decir que El río es una versión para jovencitas, una versión bien peinada de French Cancan. El french cancan sustituye al río como metáfora de la corriente vital, de ese flujo que contiene todas las cosas en su seno y cuyo movimiento cuenta más que los micro-movimientos mórbidos que lo componen. Dramas, penas y pequeñas muertes de todo tipo encuentran su lugar y su justificación en ese movimiento integrador más fuerte que todo, revelando lo que en ellos hay de una forma de nacimiento”. Y no se me olvida. (En francés suena mejor. Y también este.)

Bueno, voy a volver al principio, porque acabo de leer algo que me ha emocionado aquí, es Sylvie Pierre contando sus conversaciones con Rivette, cuando los dos coincidían hablando después de las sesiones de la Cinemateca y en el metro, cuarenta minutos de trayecto hablando. Lo que quería decir al principio, al hablar de mails y de conversaciones es algo que no sé hasta qué punto es una realidad y hasta qué punto es una imaginación, mi propia fantasía: que los artículos publicados en los Cahiers du Cinéma no fueron más que la punta del iceberg de lo que realmente fue la revista, la ocasión y el lugar para una larga, muy larga conversación sobre cine, una conversación que duró diez, veinte, treinta años, no sé. Los Cahiers du Cinéma eran una revista pero también, por lo que cuentan, un lugar, unas oficinas a las que ir regularmente a hablar. Los Cahiers du Cinéma fueron no solo una revista de las que nos quedan los números, sino también unas conversaciones ya perdidas en el tiempo. Ahora bien, si no hubiese habido revista, quizás no habría habido conversaciones. Es como aquello de Renoir diciendo que montar una obra, o hacer una película, es como robar una caja fuerte, hacen falta cómplices, y uno intuye, y Rivette alguna vez lo dijo más explícito, que lo importante no es la caja fuerte, sino los cómplices, que la caja fuerte no es más que una excusa para la complicidad, pero al mismo tiempo si no hubiese habido caja fuerte no habría habido complicidad.

Pero digo todo esto y yo no estaba allí y no sé cómo fue realmente, es nomás una ensoñación despierta. Es la ensoñación de alguien que se ha pasado mucho tiempo callado.

 

3-¿Cómo y cuándo decidiste escribir sobre cine?

No lo decidí solo. Lo decidimos entre dos. Una tarde de verano de 2009, caminando por la calle Doctor Fourquet con Manuel Asín, empezamos a pensar en hacer un blog que se llamaría El diablo, quizás, junto con Manuel Peláez, que vive, como yo en aquel entonces, en París.

No creo que se me hubiese ocurrido hacer un blog a mí solo, era importante que fuésemos al menos dos, y también el saber que al escribir habría al menos dos personas que lo leerían con atención, que habría algo de diálogo.

Desde entonces he escrito bastantes entradas, más o menos largas, en El diablo, doscientas y muchas, Manuel y Manuel escriben un poco menos (oh, no es por chivarme, eh).

He escrito sin regularidad, por rachas, a veces porque viendo una película se me ocurre algo que se podría escribir, a veces porque hay una película de la que me gustaría hablar y me fuerzo para encontrar una manera de abordarla, a veces porque no me encuentro bien y me pongo a escribir como quien tira de un hilo, a ver si se deshace el lío que tengo en la cabeza, porque conseguir escribir algo en general me sienta bien, es terapia ocupacional.

Pasado un tiempo nos propusieron colaborar en Détour, luego en Lumière, y luego en otras revistas, hasta que escribí un texto bastante largo sobre Cukor para un libro del festival de Locarno y se me quitaron las ganas de seguir escribiendo, me saturé de escribir, o de trucos retóricos, o de conseguir hacer textos con pies y cabeza, no sé. Desde entonces apenas he escrito para revistas y en El diablo he escrito por rachas y en general cosas cortas.

También me gusta escribir, cuando me toca, presentaciones para el cine-club de la Morada, es un ejercicio interesante, escribir sobre una película para dar ganas de verla e intentando contar lo menos posible de qué va.

Y, bueno, por volver al principio, empecé antes a escribir películas que a escribir sobre ellas, y cuando me puse a escribir sobre películas fue en un periodo en el que, tras salir de la escuela de cine, ya no conseguía rodar con la misma frecuencia que en los cinco o seis años anteriores. Y porque no sé ni dibujar ni tocar un instrumento ni hacer bricolaje ni ocuparme de huerto y bailo muy mal y algo hay que hacer, para tenerse en pieeeee...

 

4-¿Con qué frecuencia vas al cine? ¿En qué otros formatos ves películas?

Cuando vivía en París iba mucho al cine, había semanas que iba todos los días, porque tienen la tarjeta esa de “vea todo el cine que pueda por 19 euros al mes”, y veía también películas en dvd.

Aquí en Madrid voy menos al cine, sobre todo voy a la Filmoteca, un poco menos al Círculo de Bellas Artes, y al Reina Sofía. Y en los últimos tres años iba casi todos los martes al cine-club de La Morada.

Y veo películas en dvd y películas descargadas. Así he podido ver, por ejemplo, películas de Hiroshi Shimizu, que quizás si siguiese viviendo en París nunca habría visto.

 

5-¿Cuál es el cine que más te ilusiona en la actualidad?

¿Te refieres a un país, un tipo de cine, algo así? No se me ocurre decir nada en particular, pero hay un montón de cineastas de los que me alegra que hagan películas y poder verlas.

 

6-¿Qué directores estarían hoy día sobrevalorados?

Muchos, ¿no? Pero como hace mucho tiempo que no veo películas de muchos de ellos y como por otra parte no me acaba de interesar el cine como subgénero de la actualidad, pues no sabría hacer una lista. Y además los que menos me gustan me da hasta pereza nombrarlos.

Por mencionar dos películas vistas recientemente, de cineastas que otras veces han hecho pelis que me han gustado, pero que en este caso me pusieron de muy muy mal humor, vamos, que salí diciendo que eran una mierda: Jauja y Les salauds.

Pero vamos, esto de los cineastas sobrevalorados, uno puede prejuzgar y equivocarse, por ejemplo, tras ver Still Walking, de Kore-eda, pensé que no vería ninguna otra película suya y luego vi, porque me la recomendaron, Iseki, y me gustó mucho.

No sé, uno se va encontrando con las películas ¿no? Y las que realmente importan son aquellas ante las que uno no piensa en ningún momento en preguntarse si son buenas o no y uno sale feliz, o sintiéndose más fuerte, incluso cuando cuentan cosas terribles. Y luego hay películas de las que uno sale deprimido y harto del cine. Y otras muchas de las que sale indiferente.

 

7-¿Es el director tu criterio principal a la hora de decidir qué película ves?

Supongo que sí. O que me hayan hablado de ella.

Y ahora que lo vuelvo a pensar quizás no. Hay una película en una de las listas que vienen a continuación de un director del que no he visto nada más, aunque supongo que podría y debería, pero me gusta este tiempo que ya dura más de un año y en el cual para mí esa película es solo ella, sin obra, sin historia. Y esa película la descubrí porque vi un fragmento que había puesto Pierre Léon en youtube y me pareció bellísimo. Así que también veo películas por haber visto fragmentos. Y de esta película de la que hablo no hay, que yo sepa, subtítulos en ningún idioma que yo entienda, así que la vi así, sin saber del todo lo que cuenta, sin saber del todo de quién es, y sin echar de menos esos saberes. No sé si esto responde a la pregunta. Bueno, quiero decir que agradezco ese trabajo de seleccionar fragmentos y compartirlos, ahora quizás sea tan importante como el escribir sobre las películas, pero de esto ya he hablado un poco antes. Saber encontrar/aislar el fragmento que es toda la vasija.

 

8-¿Cuáles son tus 5 películas favoritas en lo que va de siglo XXI (2000-2015)?

Yi-Yi, Edward Yang/ Historias extraordinarias, Mariano Llinás

La vallée close, Jean-Claude Rousseau/ El cuento de la princesa Kaguya, Isao Takahata

Eloge de l'amour, Jean-Luc Godard/ Ahora sí, antes no, Hong Sangsoo

Ne touchez pas la hache, Jacques Rivette/ La venganza de una mujer, Rita Azevedo Gomes

Dónde yace vuestra sonrisa escondida, Pedro Costa/ Paroles/Images/Vitez, Dominique Baumard

(Me gustaría añadir: En el cuarto de Vanda, Toutes les nuits, La France, How Do You Know, Life Without Principle, Operai Contadini/Umiliati, Syndromes and a Century, Stuck on You, Vai e vem, The village, Café Lumière, Go Go Tales, Tirez la langue mademoiselle y muchas más.)

 

9-¿Podrías ofrecer una lista de tus 10 películas de siempre?

My Darling Clementine, John Ford

Ordet, Carl Theodor Dreyer

El Evangelio según San Mateo, Pier Paolo Pasolini

La Maman et la Putain, Jean Eustache

Histoire(s) du cinéma, Jean-Luc Godard

Kaagaz Ke Phool, Guru Dutt

En el silencio del mundo, Naomi Kawase

Tras-os-montes, Antonio Reis y Margarita Cordeiro

La carrière de Suzanne, Éric Rohmer

Pechos eternos, Kinuyo Tanaka

Esposa, sé como una rosa, Mikio Naruse

Espérame, Anna, Valentin Vinogradov

Out 1, Jacques Rivette

(No son exactamente mis películas preferidas ni las que me parecen mejores, son películas que han sido importantes para mí y de las que puedo recordar la primera vez que las vi. Y no, no sé contar muy bien, pero es que otros trece han formado un extraño equipaje...)

 

10-¿Cómo ves la crisis del cine, el tema del IVA y la piratería?

Hay piraterías maravillosas.

 

¡Muchas gracias!

(Enero, 2017)