HANEKE: ¿AHORA NO Y ANTES SÍ?

Como uno tiene poco tiempo y no hay que desaprovechar nada, me apropiaré (copiando y pegando) de una participación mía en el blog de Jesús Cortés para esta breve entrada. En torno al director austríaco Michael Haneke, al que todos conocemos. Esto escribí en Un blog comme les autres:

 

Querría defender a Haneke, en este foro que parece tan poco afín al director austriaco. Con Haneke hemos pasado de considerarlo el mejor director de los últimos 25 años a denigrarlo en tantos y tantos sitios, cada vez más. De hecho, no hablo de este lugar, tan grato, pero sí he llegado a leer comentarios negativos sobre Haneke de gente que hace solo ocho o diez años lo ponía por las nubes. Lo cual es ilógico pues, que yo sepa, Hanake ha hecho solo dos películas en los últimos ocho años, así que no sé qué ha cambiado, como no sea la corriente de aire favorable. A mí siempre me ha parecido una extensión malsana y quirúrgica de Hitchcock, con fuerte influencia de Kafka (no solo en El castillo), un director racionalista que, seguramente (y esto le emparentaría, creo, a un Mankiewicz), es en el fondo un moralista, un crítico de la sociedad contemporánea. Su cine, al que posiblemente el género de "terror" sea el que mejor defina, creo que busca que el espectador esté alerta, reaccione y reflexione acerca de la posición desde la que mira. Un cine que nos presenta la violencia, los tipos de violencia, para pensarla y combatirla sin violencia, desde los argumentos. 

En fin, ya sé que a nadie se le convence de nada (lo ha dicho Ferlosio), menos aún cuando hablamos de gustos. A mí también me pasa, claro. No sé, si alguien me viene a hablar de las bondades del cine de Sang-Soo, tras haber visto solo una película, Ahora sí, antes no (para mí una nadería), pues me quedaré perplejo. Y nada convencido.

 

(Octubre, 2017)